Guiso de cuchara sencillo y tradicional riquísimo, donde la patata y la chirla comparten protagonismo. Un plato clásico en muchos hogares cuyo sabor seguramente os trae muchos recuerdos. En el caso de esta receta muy especialmente, recordad un principio culinario: “no cocinéis con un vino que no os beberíais”.

INGREDIENTES para 6 personas:

1,2 kgs patatas
500 grs chirlas
1 ud cebolla
200 cc vino blanco seco
1 dte ajo
perejil
aceite
sal
pimienta blanca
1 lt fumet o caldo de pescado(1)

(1) puede ser de pastilla o tetrabrik

ELABORACION:

Poner las chirlas en agua con sal unas horas para que suelten la arena. Enjuagarlas bien después y abrir en una sartén con vino y agua, retirar, reservar y colar el jugo resultante.

En una cazuela baja sofreír la cebolla picada en un poco de aceite. Majar el ajo y el perejil con sal en un mortero y añadir un poco del vino blanco. Cuando la cebolla esté pochada agregar las patatas –chascadas(2)– y rehogar ligeramente. Salpimentar. Verter el majado con el resto del vino, esperar un poco a que evapore el alcohol y añadir caldo hasta cubrir. Dejar cocer 20-25 min. hasta que las patatas estén hechas. Finalizar agregando las chirlas y dejar al fuego un par de minutos para que se integren en el guiso y se calienten, procurando evitar que se pasen y queden gomosas.

Servir enseguida.

(2) Chascar (o cascar) una patata consiste en trocearla de manera que cada pieza se obtenga iniciando un pequeño corte con el cuchillo y luego arrancando el trozo haciendo palanca. Eso libera el almidón y se usa siempre que se hace un guiso para que ligue.

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