El arroz pilaf es una preparación tradicional y clásica y quizás una de las mejores guarniciones con que se puede acompañar una carne o un pescado con salsa. Su origen es atribuido a los turcos o a los persas -si bien actualmente es de uso frecuente en la India- y existen múltiples variantes con hortalizas, especias, carnes, pollo o a veces pescado. La receta que os presento, muy sencilla, es la más habitual e idónea en nuestra cocina mediterránea.

INGREDIENTES para 6 personas:

250 grs arroz(1)
75 grs mantequilla
½ ud cebolla
500 cc agua o un caldo blanco(2)
sal
perejil (opcional)

(1) aconsejable de grano largo, tipo basmati, aunque también puede ser redondo
(2) de ave o fumet sin color, según el plato al que guarnicione

ELABORACION:

Lavar bien el arroz varias veces en agua fría, hasta que ésta no salga turbia. Escurrir bien.

Calentar en una cazuela –deseablemente de barro- dos tercios (50 grs) de la mantequilla y rehogar en ella la cebolla finamente picada, pochándola lentamente sin dejar que tome color.

Cuando esté transparente añadir el arroz y remover a fuego suave hasta que se impregne completamente de la mantequilla. Verter caliente el agua o caldo y cocer 5 minutos a fuego vivo -con tapa, sin remover- y seguidamente en el horno a 170ºC, entre unos 13 a 15 minutos más. En total 18 a 20 minutos.

Retirar del horno, cortar en pequeños dados el resto de la mantequilla y repartirlos sobre el arroz, desgranándolo minuciosamente con un tenedor. El resultado debe dar un grano suelto. Opcionalmente, salpicar con un poco de perejil picado. Reservar.

Se puede servir moldeado (ver la presentación en mi receta de riñones de cordero a la mostaza) o repartido en una fuente, a temperatura ambiente, templado o caliente, al gusto.

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